Un tanque a la puerta de casa

28 Jul

armataAl españolito de mi generación, que creció entre Espinete y los Fruitis, le impacta la devoción rusa por las armas. He visto deportistas de élite posando con rifles en su presentación a la prensa, una tienda de ballestas en un mercado de verdura o botellas de vodka con forma de Kalashnikov.

“Mira, Masha”, le dice un padre a su pequeña, a la que lleva a hombros para que lo vea mejor, “es el nuevo modelo (de tanque) Armata, con cañón de 125 milímetros y torre teledirigida”. Es una tarde de finales de abril y las calles del centro de Moscú están atestadas de flores, digo carros blindados. Los soldados a lomos de las bestias de acero posan impertérritos durante horas, más tiesos que velas, esperando turno para desfilar. En las amplias aceras de Tverskaya se aglomeran groupies de toda edad y condición, uno puede leer la ilusión en sus rostros. La fascinación rusa por las armas no es como la estadounidense, de revólveres en la mesilla de cama y películas de John Wayne rescatando diligencias. No, en Rusia, a excepción del celebérrimo kalashnikov, les gustan las armas pesadas, las del ejército, inclinación forjada en los tiempos de Guerra Fría.

armata3“Me siento segura cuando lo veo”, confiesa orgullosa una joven preguntada por un reportero occidental a la puerta de una cafetería. A su lado, una lanzadera de misiles intercontinentales, de los que mataría a un millón de personas de pulsarse el botón rojo por error. Es uno de los varios ensayos del desfile de la victoria, que se celebra cada 9 de mayo en la Plaza Roja, el gran evento televisivo del año en Rusia. Desde semanas antes los canales bombardean reportajes sobre las novedades técnicas de la edición, repitiendo incesantemente las coletillas “novísimo” y “sin análogo en el mundo”.

No creáis, pese a las desavenencias de Putin con Occidente y algunos titulares sensacionalistas, la tercera guerra mundial no está hoy más cerca que ayer. Los oligarcas no han dejado de comprar yates para construirse búnkeres. En realidad las armas, las grandes, son en Rusia gasolina para el patriotismo y, sobre todo, un negocio formidable. El país es el segundo mayor exportador mundial, 11.500 millones de euros en 2014. Es el ruso por tanto, y un poco a la fuerza, “un pueblo de expertos militares”, como dice una compañera de redacción. El segundo canal de la televisión estatal emite exclusivamente películas bélicas y deportes, todos los días del año, qué adorable cocktail. Según matan al último nazi comienza la natación sincronizada.

Anuncios

Una respuesta to “Un tanque a la puerta de casa”

  1. sergio julio 28, 2015 a 4:22 pm #

    Estupendo !!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s