Mitos y realidades del vodka en Rusia

3 Dic

Aquí se bebe sin mezclar y de un trago, moderneces las justas. El vaso, mejor frío, de 50 o 100 gramos, es decir, el mismo o doble alcohol que en un cubata promedio español. Los pepinillos marinados o el zumo son los métodos civilizados para contrarrestar la náusea inmediatamente posterior al lingotazo. A falta de presupuesto, los vagabundos dan una calada al pelo del vecino. Literal, meten la nariz y aspiran. No huele bien, pero huele fuerte y hace contraste. Conviene aclarar que no todos los que beben en la calle son vagabundos. Uno se puede cruzar también con maridos de vida familiar ordenada que buscan romper la rutina con un zapoi, esa borrachera bíblica que se alarga varios días, vagando sin dirección y entablando amistades efímeras con dudosas compañías.

En Rusia las bebidas alcohólicas tienen género. Si una chica pide cerveza en un bar el camarero pensará para sus adentros, “mírala, debe ser europea”. Lo mismo que si un muchacho pide un mojito. Cuando vuelvo a España a menudo me preguntan si en Rusia se bebe tanto o es un mito urbano, a lo que respondo con cifras. El alcohol es la primera causa de muerte en el país, medio millón anual (si le sumamos los accidentes de tráfico que provoca), de los que la mayoría son varones. Con el vodka y la salud importa la cantidad, pero también la calidad. Hay vodkas caros, destilados 10 veces, que fresquitos caen con gusto y apenas dejan resaca. De ahí hacia abajo, el purgatorio.

La oferta de vodkas en cualquier supermercado ruso es abrumadora. Si no eres de hocico fino, 5 euros te alcanzan para una botella de medio litro y dos latas de cerveza (para engañar el hambre), que de hecho es el menú diario de muchos que no cumplirán los 50. En las zonas rurales es aún peor, el alcohol embotellado es un lujo y entra en juego el vodka casero, destilado por abuelas para apuntalar sus míseras pensiones. Pero el fondo se tocó en los años 80, cuando Gorbachov (conocido abstemio) tuvo la ocurrencia de instaurar una ley seca de bebidas espirituosas, que es como prohibir el fútbol en España. La televisión soviética se esforzó por adoctrinar a la prole, mostrando fiestas felices sin gota de alcohol, pero era poner diques al mar. Si la ley seca en EEUU dio lugar a mafia y mercado negro, en la URSS degeneró en un recetario popular para fabricar alcohol casero a partir de productos de bricolaje, cosmética e higiene.

El Bálsamo de Canaán, también conocido como Zorro Plateado, se elaboraba con 10cl de barniz, 10cl de alcohol desnaturalizado y 20cl de cerveza Barjatnoe. El Lágrimas de Komsomol llevaba 3cl de colonia, 2cl de laca de uñas, 15cl de elixir dental y otros 15cl de limonada. Había docenas de combinados y cada uno tenía su cometido. Cualquiera sabía, por ejemplo, que el Muguete “inquieta la conciencia y refuerza el sentimiento de justicia”, mientras que el Lila Blanca “cauteriza las heridas de la vida”. Los rusos habrán cauterizado, pero no olvidan aquel épico patinazo de Gorbachov. Aún hoy, 25 años después, no es extraño escuchar brindis con sorna ‘a la salud del camarada Mijaíl Sergyevich’.

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6 comentarios to “Mitos y realidades del vodka en Rusia”

  1. sergio diciembre 3, 2014 a 11:52 am #

    Genial, macho…lo has bordado….eres un hacha…

  2. Franky el filántropo diciembre 3, 2014 a 1:37 pm #

    Pues yo no veo que se beba tanto como dices, sobre todo las mujeres.

    • karusito83 diciembre 3, 2014 a 2:21 pm #

      franky, cierto que las mujeres beben bastante menos, pensé que lo había mencionado en el texto. Ahora bien, se bebe muchísimo en Rusia, especialmente los hombres. Rusia es, según la OMS, el país del mundo de más de 10 millones de habitantes donde más se bebe. Eso son estadísticas. Hay de todo, pero en general la gente bebe en sus casas, no en los bares o en los parques, como en España, y quizá por eso te parezca menos visible.

  3. Juan G. diciembre 3, 2014 a 5:56 pm #

    La proxima cae un Zorro Plateado

  4. Rafael Gonzalez Crespo abril 27, 2015 a 12:10 pm #

    Muy bueno Victor¡¡¡ Lei en una ocasión que en aquella locura que se desató con Gorbachov y su hora del lobo, los samagón llegaron a tal grado que hubo uno llamado Shaliapin en honor del inclito divo y que se destilaba con discos de vinilio pero supongo que es una leyenda urbana, divertida pero exagerada…la realoidad si es que murió mucha gente por ingerir aquellos brevajes.

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  1. Lecturas de Domingo (58) | Ciencias y cosas - enero 4, 2015

    […] – Mitos y realidades del vodka en Rusia. […]

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